Entrenando ciclismo

Pese a que el precio es bastante reducido para todo el provecho que se le puede sacar a lo largo del tiempo y nada 

Dicho esto vamos allá con el episodio. Una de las cosas que más me encuentro cuando un deportista de los que llevo empieza a entrenar por potencia, No y compra un potencial metro Lista la pues que van super perdido. 

No vamos super perdidos porque todos hemos pasado por ahí. Vale? Y lo primero es bueno, como configuro mi dispositivo, ya tenga un Garmin, un bajo su o cualquier otro. Vale, que campo le tengo que poner mano. 

Y como va esto de la potencia? Es que miro no. ¿En qué nos fijamos? Bien, vamos por parte. Lo primero que uno tiene que entender es que la potencia e instantánea y eso quiere decir que varia segundo a segundo. 

Realmente varía, incluso milisegundo milisegundo. Pero la mayoría de potencia metro nos van dando por bueno este valor. Cada segundo Solemos venir. Acostumbrado a ver la dinámica de la frecuencia cardiaca, que era un poco lenta, no? Uno empieza a apretar y la frecuencia cardiaca tarda uno veinte. El fin de segundo, adaptarse a ese aceleró uno para y la diferencia que acaba bajando poco a poco en cambio en el pulso en un segundo poder. O sea, perdone, lo batió. 

En un segundo podemos pasar de acero, batió mil vatios y luego otra vez a cero barbijo y al siguiente segundo. Vale, entonces eso es algo que nos llama mucho la atención, pero que es totalmente normal. Y es que en cuanto a potencia, es totalmente imposible mantener. Lo batió en un número estable. No pongamos por caso. Trescientos batió uno va a un segundo. A doscientos. Ochenta sí es evidente. Segundo. Tres. Veinte a siguiente a dos, noventa y cinco. 

Pero no podemos. No somos capaces de mantenerlo en un rango tan, tan tan estrecho como puede ser intentar mantener la potencia Entre cientos bateó, Vale. Y esta dinámica del pulso vale que sea tan tan veloz no tan instantáneo y tan fluctuante hace que a la hora de hacer intervalo muchas veces no lo podamos hacer, como por ejemplo haríamos con el pulso Vale Imaginemos que queremos llevar un ritmo estable no se impulsa ciento sesenta. Pues bueno, una vez la alcanzamos, podemos ya apretar y aflojar y más o menos mantenernos en esas ciento sesenta y dos, tres pulsaciones arriba. 

Dos, tres. Pulsación abajo. En cambio, en potencia, si queremos. Y, por ejemplo, trescientos vatios mano. Vale marcar un intervalo e ir viendo la potencia media o la potencia normalizada en ese intervalo. Pero va a ser harto imposible que mirando la potencia instantánea, seamos capaces de estimar bien o de ajustarnos bien a los trescientos vatios de media a los que queremos rodar. No sé si lo explica bien, pero voy a poner algún ejemplo. 

Por ejemplo, si hiciésemos intervalo Por potencia no Imaginemos un intervalo de cinco minutos a tres, cientos, cincuenta batió. Tenemos dos formas de hacerlo, no? O dos campos los que fijan, no? Y quizás deberíamos fijarnos precisamente los dos, pero uno debe ser la guía. Bien, Por un lado tendríamos la forma normal, no general de hacer lo que sería ir viendo la potencia actual que llevamos en el momento, no e intentar que esa sea la más parecida posible a trescientos, cincuenta vatios que lo que queremos hacer en el intervalo. Pero eso nos llevaría a un problema. Y es que nunca me había pasado cincuenta veces. Vamos a más a ver si vamos a menos esto. Pequeñas variaciones, sí, siempre sin querer. 

Siempre vamos un poco más y sin querer siempre vamos un poco menos porque es prácticamente imposible. Y no tenemos tampoco un recordatorio, decía en el primer minuto hemos ido a más. Oh, ameno, etcétera. Base que luego la potencia media real del intervalo, pues sea muy superior o muy inferior a que queríamos llevar entonces, cómo lo hacemos por potencia, pues que aparte de tener como referencia esta potencia instantánea que intentamos que sea lo más lo más próxima posible a la potencia objetivo, debemos y fijando no en la potencia media del intervalo que va a ser nuestra guía. Imaginemos que llevamos dos minutos y llevamos trescientos, ochenta vatios.